Principios de la Injertación

Principios de la Injertación

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Actividad del cambium

El cambium corresponde a una fina red de células que recubre toda la planta por debajo de los conductos floemáticos de la corteza y sobre los conductos xilemáticos unidos a la madera, siendo el encargado de generar nuevas células de floema y xilema.

Para que se produzca un buen prendimiento de los materiales injertados, se requiere contar con un material vegetal que presente su zona cambial activa. Esto se verifica al cortar una sección transversal y observar el cambium con una coloración translúcida.

Contacto zona cambial

El contacto de las zonas cambiales del patrón e injerto es un complejo proceso bioquímico y estructural, que comienza con la alianza de dos partes cortadas que forman callo (cicatrización de la lesión) y termina con el establecimiento de un nuevo sistema vascular. En esta etapa es donde el injertador puede influir positivamente, a través de la correcta aplicación de la técnica de injertación y del buen uso de las herramientas. Para que el injerto sea exitoso, es suficiente que al menos por un lado de la unión las capas de cambium del patrón y de la púa coincidan, de esta manera las células de parénquima producidas por ambos, podrán entrelazarse.

Contacto entre patrón y púa.

Formación de callo

La formación del callo como tejido de cicatrización, es producto de un adecuado equilibrio entre flujos de reguladores de crecimiento que participan en la unión del injerto.

La auxina estaría estimulando fuertemente la producción de callo en una herida, además de participar en la diferenciación del cambium. Estudios han mostrado que las plantas mantienen un equilibrio en las cantidades de reguladores de crecimiento, el cual se rompe cuando se injerta.

El callo formado como respuesta a la herida producida por el corte, corresponde a células parenquimáticas que se originan de las capa de células expuestas del cambium, tanto del patrón como de la púa o yema injertada.

Formación de callo.

 
Caída de peciolos, 10 días después de injertación.

Se puede evidenciar alrededor de 10 días después de la injertación, la caída de los peciolos. Esta caída ocurre, por la interrupción del flujo de citoquininas desde las raíces, al momento de la recolección, lo que gatilla la senescencia de las hojas (en este caso, sólo de los peciolos ligados a la púa injertada), el cual se completa si la púa logra adherirse al portainjerto y mantenerse viva.

Conexión vascular del injerto

Para establecer la conexión del injerto se requiere lograr una comunicación celular a través de los plasmodesmos, que son canales especializados que atraviesan la membrana y la pared celular, facilitando el transporte de sustancias como agua, nutrientes y metabolitos entre las células vegetales.

A partir del callo generado en la etapa anterior se produce nuevo cambium, que aparece en un lapso de 3 a 4 semanas, con esto se logra que  la púa y su región meristemática (la yema) reasuman con éxito su crecimiento, de manera que puedan obtener agua y nutrientes y finalmente aprovisionen con fotosintatos al sistema radical.

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